miércoles, 8 de octubre de 2014

Eduardo Peñúñuri Terán. Act.10 ¿Qué es la Historia?

 Eduardo Peñúñuri Terán. Expediente:214210732. Correo: lalopt@hotmail.com. Actividad 10. Reflexión: qué es la Historia, cuál es su objeto de estudio, las características de su método de investigación y su función social. Miércoles, 08 de octubre del 2014.


Buenas tardes. Trataré de explicar lo que es para mí la Historia, con lo que he leído de los textos proporcionados por el profesor.

            La Historia son  diversos acontecimientos que forman una conexión entre sí, se encuentran relacionados entre ellos. Esta conexión de acontecimientos debe estar dirigida hacia algo o alguien a quien acontezca, está dirigida a una parte en específico de esa interrelación de acontecimientos, ello forma una coherencia entre la conexión de aconteceres y ese algo o alguien que le corresponde del sustrato o la parte específica de la interconexión. Para que ésta definición esté completa, tiene que existir una mente que comprenda todo lo anterior, es decir, que perciba dicha coherencia entre la conexión de acontecimientos y ese algo o alguien a quien va dirigido; así como asignarle un significado. Eso significa que sirva a algún propósito o que explique algún fenómeno, creando por lo tanto, historia. No puede haber historia sin significado.
            Se puede definir como la disciplina del auto conocimiento humano. Saber uno mismo lo que podemos hacer, y como nadie sabe lo que somos capaces de hacer hasta que lo intentamos, la única forma de averiguarlo, es descubrir lo que el hombre ha hecho, mediante una búsqueda con fuentes indirectas o primarias de una realidad que ya no existe, es decir, realizar una investigación de sucesos conforme a fuentes confiables que nos lleven al término de nuestro trabajo.
            El hombre crea historia formándose conceptos con los cuales transforma la realidad. ¿Cómo se forma estos conceptos?  Desarrollando una coherencia (conexión de acontecimientos dirigida a alguien o algo a quien acontezca) cada vez más y más elaborada de todo lo que hace y lo que le ocurre, asignándole por lo tanto, un significado (que sirva a algún propósito). Después de creado el concepto, está pensando en volver a influir en la realidad recién creada y volver a transformarla, así sucesivamente influirá en el mundo que le rodea transformando toda su realidad. A partir de esa realidad transformada, surge una nueva comprensión de la coherencia cada vez más y más compleja con su significado, con este círculo repetitivo se crea cada vez más y más consciencia, transformando constantemente el mundo en el que vive.

            El objeto de estudio de la historia, son los acontecimientos humanos pretéritos y significativos. Un orden en la conexión de los acontecimientos, unidad de diversos aconteceres y fenómenos tal como los percibe una mente que comprende, que sirva algún propósito, o que explique algún fenómeno, que algo se hace para alguien. Toda búsqueda, acción, intención y persecución, lleva un significado como propósito.

            El método de investigación de la historia son sus fuentes (reliquias, vestigios, indicios) del pasado, sus residuos materiales, sus huellas y ceremonias visibles. Estos vestigios son el material con los que trabaja el historiador y con los que construye su relato histórico. Sólo podrá hacerse historia y lograr conocimiento histórico, de aquellos hechos, personas, acciones e instituciones, de los que se conserven señales y vestigios.
            Lo primero que tiene que hacer el historiador es descubrir, identificar y discriminar las reliquias que después pasaran hacer las pruebas o fuentes documentales con los que realizara su relato, su construcción narrativa del pasado histórico. El estado actual de las pruebas o vestigios, es lo que permite concebir un pasado que existió alguna vez, que tuvo su lugar y su fecha.
            Un historiador no podrá investigar  y analizar un suceso, si desconoce su pasado, que deberá extraer de la consciencia de su propio presente. La tarea del historiador consiste en la construcción de un pasado histórico, en la forma de un relato narrativo, a partir de las reliquias y de las pruebas, mediante un método inferencial e interpretativo, donde no es imposible eliminar al propio sujeto. La verdad en historia no se refiere al pasado en sí, sino a las reliquias que del mismo se conservan en el presente.
            El relato histórico que más se acerque a la verdad, con las pruebas disponibles, será el que se considere verdadero, en tanto no surja una nueva prueba o evidencia que lo desmienta.

            La función de la historia es comprender el presente en el que el hombre empezó a vivir en comunidad y a utilizar un lenguaje. Remitirnos a un pasado, dota al presente de una razón de existir, explica el presente. Esta es la función que antes cumplía el mito, ahora la cumple la historia en nuestra sociedad desarrollada, cuando un hecho se conecta con sus antecedentes.
            El pasado permite la comprensión del presente, pero es el presente el que plantea las interrogantes que llevan a indagar en el pasado. Ofrece la oportunidad de trascender su vida personal, a la parte de la vida de un grupo, con esto se le está otorgando un sentido, que le ofrece la oportunidad de perdurar en la comunidad, la cual lo trascenderá.
            Dotar de identidad a todas las personas que conforman la comunidad, el pueblo o la nación. La recuperación del pasado tiene por finalidad, crear valores sociales compartidos, formar la idea que la comunidad tuvo un origen común, que los distintos individuos del grupo social, sientan cohesión entre ellos, debido a la similitud de su origen; lo cual les lleve a una mayor confianza para afrontar las dificultades presentes y estar preparados a los retos futuros.
            Dotar a un pueblo de un pasado común y fundar en él una identidad colectiva, es quizás la más antigua función de la historia. El historiador sigue siendo el especialista de su comunidad, el que tiene la facultad de contarles lo que desean saber: ¿Quiénes somos? ¿Cuáles fueron nuestros orígenes? ¿Quiénes fueron nuestros antepasados? ¿Cómo llegamos hasta aquí?
            La función de la historia, también, es crear y estimular en las personas un sentido crítico (el pasado y el presente, pueden ser explicados de distintas maneras). Crear consciencia en el individuo para que siempre se haga la pregunta: ¿Lo que me dicen es verdad?
            La historia es muy importante para formar personas con criterio y con una visión lo más amplia posible, sobre un mundo cada vez más cambiante y globalizado. Que la historia nunca represente para el individuo una verdad acabada, no represente solo una serie de datos y valores que debe aprenderse de memoria. Se espera que contribuya a la formación de una sociedad organizada democráticamente.